22 ago. 2012

dices que no...

no
tan sencillo como decir no
ideas se aturullan en la cabeza, no llego a sopesar con claridad que es lo correcto en todo esto, ya no se que cartas jugar y tu sigues acurrucado en el sofá
pienso en lo que ya ha pasado, en lo que esta por llegar, en tener la certeza de no ser capaz de mirar tu cara al despertar, de no ser capaz de ver las señales de luces tenues que vienen desde la calle
señales de un error ya vivido o que vendrá
tu eres impasible y yo ya me he cansado de pensar por los dos y mientras mi mente se evapora tu sigues acurrucado en el sofá, ¿hasta cuando?
cuando llegó ese momento en que todo se convirtió en mentira, en que todo se torno oscuro y tedioso, cuando dejamos de mirarnos con ganas, de follar con ganas
suena el móvil, se ilumina la pantalla y se ilumina mi vida, las luces de la calle inundan el salón mientras sigues acurrucado en el sofá...

bajo los efectos de: knocked up (lykke li) que le da mil vueltas a la original de kings of leon
Enlace



y a pesar de todo, del esfuerzo de reflexión sigo sin ser capaz de seguir el camino fácil, dejar que el tiempo decida por ti... hay que aprender a decir que no

5 comentarios:

Tequila Limon y Sal dijo...

Decir que no, aunque sea para nuestro bien, es tan dificil que se han escrito miles de libros sobre eso. No conozco ningún libro que se titule: DIGA SI, o APRENDA A DECIR SI. Dos palabras, una sílaba, fácil pronunciación pero el NO siempre cuesta.

C. dijo...

Decir que no es mucho más complicado de lo que parece. Sobre todo porque a veces y quizás muy en el fondo somos optimistas - por naturaleza - y por mínima que sea la posibilidad de que pase algo positivo, nos aferramos a ellas. A veces se van las ganas y parece que todo está demasiado oscuro, pero si no somos capaces de decir que no es porque creemos que probablemente las ganas vuelvan y que merece la pena esperar. Cuando llegamos a un límite, no es que no sepamos decir no, es que no sabemos no decirlo. El problema está en no saber intuir donde está ese límite y en el tiempo que transcurre hasta que llegamos a él.

dEsoRdeN dijo...

No saber decir NO cuando toca es un problema casi tan gordo como no saber decir SÍ cuando te apetece...

Pio dijo...

Estoy con Desorden, tan malo es una cosa como la otra XD

tan solo una cerilla dijo...

tequila, la historia no es mia, para variar, pero en este tipo de situaciones soy muy rapida con el no, los tiempos muertos son lo peor y solo se erradicam tomando decisiones, al final "no" suele ser la mejor opcion

c: asi es, el tiempo muerto entre la plenitud y el poner fin a algo que acabo hace tiempo, no lo vemos, no queremos o somos unos cobardes por quedarnos ahi mirando

desorden: de 10!! no sabemos encarar las cosas con rapidez, lo beneficioso y lo negativo, tampoco sabemos decir que si

pio: vidasparalelas con desorden?? no me digas que eres de esas de un millon de dudas?? jajajajaja