25 mar. 2013

Dirán que todo fue un sueño...

como uno de esos libros con final anunciado, de esos que llevas 20 paginas y ya sabes que
a) va a ser una mierda
b) que el final es tan obvio que no merece la pena seguir leyendo

pero ahí estas, pasando hojas mientras ves venir frase tras frase, mientras tu hablas y yo escucho lo que quiero, mientras le doy un doble sentido a las palabras, puede que hasta me lo invente, porque lo que me pasa por la cabeza mejora mil veces el argumento
fin de la trama
saltar por la ventana o no saltar
tal vez decida saltar, no se... y mientras saco las piernas por fuera y me pongo de pie con los pies en el alféizar sigo sin pensar muy bien el por que de todo esto, realmente me es indiferente, saltar de tu mano, de la mano de otro, sentarme en el sillón a escuchar una y otra vez las canciones que cambiaron mi vida

en eso que ha pasado un rato, largo como días sin dormir o simplemente un suspiro, sigo de pie sin saber muy bien que hacer y ya no estas... mierda, me lo he perdido ¿que coño ha pasado? ¿estas ahí abajo? ¿espachurrado y te están recogiendo con pala porque nadie se animo a saltar contigo? o ¿directamente has dado media vuelta y te has largado de la habitación? ni rastro...
me meto dentro y no siento nada, ni pena por tu posible caída/huida ni lastima por no haber tenido valor de saltar a tiempo

somos cobardes...
autoengaños, nos creemos seres preciosos, capaces de escapar de la tormenta ansiando el sol perfecto, el sol que da calor y no quema, los verdes prados inundados por ese sol pero luego no hacemos nada, nos limitamos a devolver sonrisas pero no a generar ninguna
¿miedo a morir de nuevo en otra caída o miedo a sentirte vivo?
espero la respuesta...

bajo los efectos de: playa derrota (deneuve)


1 comentario:

dEsoRdeN dijo...

Driblar rutinas y reinventarse matices a uno mismo; esos son los dos superpoderes que me gustaría tener ahora mismo